Esa sensación de querer dar marcha atrás en el tiempo, de empezar a construir de nuevo la casa desde los cimientos, pero esta vez mejores. El problema es que solamente se dispone de una oportunidad para construirla, y a veces te puedes preguntar qué has hecho mal desde el principio. Yo, quiero una casa nueva.
sábado, 3 de diciembre de 2011
domingo, 27 de noviembre de 2011
domingo, 23 de octubre de 2011
#58
jueves, 13 de octubre de 2011
Nota mental.
Tampoco es tan difícil. No sé, nunca he entendido por qué las personas se empeñan en cambiar. ¿Cambiar para qué? ¿Para satisfacer a los demás? ¿Para sentirte igual que todos? Las modas pasan. Deja de complacer a los demás. Empieza a pensar en ti mismo y en las personas que de VERDAD te importan, en hacer lo que te guste a TI. No necesitas la aprobación de nadie para sentirte realizado. Sé tú mismo, de principio a fin.
martes, 30 de agosto de 2011
Si tú me dices ven lo dejo todo... pero dime ven.
domingo, 21 de agosto de 2011
Aprende a mirar donde ya miraste y trata de ver lo que aún no viste.
Allí estaba yo. En ese lugar que, por algún motivo aparente, siempre rondaba mi cabeza a cualquier hora del día. Y me encontraba bien. Qué digo bien, me encontraba genial. Podía tocar el cielo con la punta de los dedos, cosa que hasta ese momento, no había tenido la suerte de conocer. Tenía la sensación de que por fin podía traspasar esa frontera que me había separado de la felicidad durante tanto tiempo. Una frontera que se alimentaba de decepciones, desilusiones, tristeza y problemas, y que poco a poco iba creciendo sin límite. Pero había llegado la hora de cruzarla y reencontrarme con la felicidad y el optimismo. “Reencontrarme”. Suena repetitivo. Deseaba volver a ver algo que sólo había visto en mis sueños, pero esta vez, que fuera real. Se acabó esperar, ya estoy aquí. Por fin he decidido que puedo cumplir mis sueños. Y me siento bien, extremadamente bien.
martes, 5 de julio de 2011
Ley de imposibilidad del fenómeno.
Creo que nunca lograré entender por qué hay personas que hacen cualquier cosa sólo por gustar a los demás. Centrarse en uno mismo y en los que de verdad te importan, y no cambiar tu personalidad nunca antes se había vuelto tan complicado. Bienvenidos a la época donde reina lo superficial, lo absurdo, lo patético… las falsas metas y los falsos sueños. Digámoslo así.
